La fascitis plantar es una de las afecciones del pie más comunes y se refleja como un dolor intenso en la base del talón. Cualquier persona puede sufrir fascitis plantar en algún momento de su vida, pero su aparición es mucho más habitual en individuos que participan en actividades deportivas que requieren correr, saltar o permanecer de pie durante períodos prolongados. Otras causas de la fascitis plantar pueden ser: pie cavo, pie valgo, sobrepeso, una forma de pisar que no sea la correcta, retracción de la musculatura posterior de la pierna, el uso de un calzado inadecuado o un aumento repentino de la actividad física.
La fascia plantar es una estructura fibrosa que se extiende desde el hueso calcáneo, que conforma el talón, hasta los dedos, formando un soporte crucial para el arco del pie. La salud de la fascia plantar es importante para el funcionamiento adecuado del pie, ya que desempeña un papel fundamental en la amortiguación y la distribución de las fuerzas que se generan al caminar y al correr. Muchas personas afectadas buscan tratamientos específicos para aliviar el dolor y la inflamación, y recuperar la funcionalidad del pie.
Síntomas de la fascitis plantar
Los podólogos de la Clínica Podológica Oltra, especialistas en cirugía del pie y en el estudio biomecánico de la pisada, nos explican los síntomas de esta patología:
-Dolor intenso localizado en la parte inferior del pie, justo delante del talón.
-El dolor suele ser más intenso por la mañana al dar los primeros pasos, ya que esta zona ha estado en reposo durante la noche. También es más intenso, cuando la fascia plantar se relaja y se destensa.
-En algunos casos, el dolor producido por la fascitis plantar, puede ir acompañado de hinchazón leve y enrojecimiento en la zona afectada. Esta inflamación puede intensificarse tras la actividad física o al final del día.
-Rigidez o mayor sensación de sensibilidad en la parte interna del talón.
-Dolor en la planta del pie cuando subimos escaleras.
¿Cuál es el mejor tratamiento?
Sino se trata la fascitis plantar en su fase inicial, esta patología puede hacerse crónica y el paciente se verá obligado a dejar de realizar la actividad física o deporte al que estaba habituado. El podólogo realizará un diagnóstico completo a través de un estudio biomecánico de la pisada, para conocer el origen del dolor y el tratamiento más adecuado.
Con los datos obtenidos del estudio, el podólogo determinará si la fascitis plantar tiene su origen en una mala pisada o en el uso de un calzado inadecuado. En cualquiera de estos casos, el profesional recomendará el uso de plantillas ortopédicas para mejorar la distribución del peso en el pie, estiramientos y fortalecimiento de los músculos del pie, uso de calzado adecuado con soporte y amortiguación, y la aplicación de hielo.
En casos más graves o persistentes, se pueden recomendar terapias físicas, inyecciones de corticosteroides o cirugía podológica. El diagnóstico de esta patología se basa en los síntomas y en un examen físico realizado por un podólogo. El uso de un calzado sin el soporte adecuado para el arco o con suelas demasiado finas, puede impedir una correcta distribución de la presión durante la marcha y ser una causa de la fascitis plantar.
Es importante usar zapatos con una adecuada amortiguación y soporte para prevenir la aparición de esta patología. Desde el Periódico explican que «si se practican deportes de impacto es conveniente hacer un buen calentamiento y estiramiento de los pies».
Con el paso del tiempo, la fascia plantar tiende a perder elasticidad y fuerza, por lo que las personas mayores experimentan con más frecuencia problemas en esta zona. La presencia constante de dolor y la limitación en la movilidad pueden influir en la calidad de vida del paciente. Para aliviar los síntomas de la fascitis plantar, el paciente puede seguir algunos consejos adicionales, como aplicar hielo en el área dolorida, evitar caminar descalzo sobre superficies duras, usar plantillas ortopédicas, evitar actividades de alto impacto y mantener un peso saludable.
Para prevenir la aparición de la fascitis plantar, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones: elegir el calzado adaptado a cada actividad, evitar llevar calzado estrecho y con poca suela, cambiar de calzado de forma regular, realizar estiramientos de todo el miembro inferior, masajear la zona con crema hidratante o una botella helada, evita andar descalzo por terreno duro, utilizar zapatos que proporcionen un buen soporte para el arco y el talón, evitar el sobrepeso y descansar los pies después de actividades físicas intensas.

