Mi esposo y yo decidimos comprar un coche porque, después de toda nuestra vida moviéndonos en tren y en autobús de un sitio para otro, pensábamos que ya era hora de dejar que nos llevasen otros y empezar a movilizarnos nosotros por nuestra cuenta. Él es ejecutivo en una empresa, yo trabajo vendiendo ropa en una tiendecita del barrio, así que no nos va mal a ninguno de los dos, porque tenemos suficiente dinero como para poder valernos y tener un coche.
Pero como todavía no estábamos seguros del todo, decidimos probar suerte primero con uno de segunda ocasión. Suelen revisarlos, pasarlos por el taller y verificar que todo está bien antes de ponerlo a a la venta, así que nos confiamos y compramos un coche de 10.000€ (que todavía estamos pagando), que era rojo y precioso por fuera… pero que ocultaba unos cuantos desperfectos por dentro de los que nadie nos avisó.
Bueno, a pesar de todo esto, fuimos al concesionario, firmamos y nos metidos en un préstamo pagarlo. Y ese día salimos de allí en nuestro coche, por fin. Después de toda una vida dependiendo de que otras personas nos llevasen del transporte público, he de reconocer que fue un cambio bastante bueno para nosotros, porque odiamos tener que estar dependiendo de pedir ayuda a unos y a otros.
Pero lo que parece oro por fuera… no siempre lo es.
El motor empezó a hacer ruidos raros y pensé que era normal
Esto fue lo primero y más gordo que descubrí del coche. El motor es lo que hace que se mueva, es la vida del coche, así que es lo que tiene que estar en mejores condiciones cuando lo vendes. Yo creo que, si vas a vender un coche de ocasión, lo mínimo que tienes que hacer es asegurarte de que el motor: 1, no es viejo (como nos pasó a nosotros), 2, no tiene una pieza en mal estado, o 3, no ha llegado al final de su vida útil.
Pues un día, casi a los 4 meses de conducir, empezó a hacer un sonido un tanto extraño. Al principio pensamos que era normal, porque era de segunda mano, pero es que luego empezamos a notar golpes, vibraciones y pequeños tirones en el momento de conducir que no eran mi medio normal. Esto me asustó mucho y llamé al concesionario, y ellos me sugirieron llevarlo al taller y ver qué me decían.
Pue sorpresa: al parecer, el anterior dueño había dado para el pelo al coche y estaba mega desgastado, mucho más de lo que debería, así que se debían de cambiar algunas piezas interiores para que no dejase de funcionar en cualquier momento y tuviésemos un accidente. De hecho, como nos explicaron desde Reconstruidos Mober, especialistas con motores reconstruídos, con quien nos informamos para ver cómo era esto posible, al parecer si se usa mal o se maltrata un motor durante mucho tiempo, puede llegar a sufrir tal cantidad de desgaste que deja de funcionar de un momento para otro.
Nos dio un patatús, porque no tenía ni idea de cuánto podía costar todo esto ni si era viable. Pero no tuvimos más remedio que acceder, porque cambiar el motor o las piezas de un motor NO es barato… pero comprar un coche nuevo, pagando el viejo… es todavía más caro.
La batería estaba al límite de su vida útil
De esto nos dimos cuenta un día que mi esposo cogió el coche bien temprano para ir al trabajo: accionó el motor (ya cambiado, gracias a Dios)… parpadeó un par de veces, ronroneó, pero no encendió. Nos sorprendimos y le pedí que lo probase otra vez, pero volvió a tener el mismo y exacto resultado. Aquello me enfadó, ¡porque acabábamos de arreglarlo! ¿Nos habían arreglado el motor de mala manera y tendríamos que ponerles una denuncia?
Llamamos al seguro y nos remolcaron hasta un taller cercano, y nos dijeron algo increíble: no, no era del motor, el motor estaba perfecto… pero las baterías del coche tienen como mucho una vida útil de 5 – 6 años y la nuestra había llegado a su fin. O sea, que no si no se cambiaba la batería por una nueva, el coche no iba a arrancar, aunque tuviese un motor nuevo de paquete. Me jalé de los pelos, me enfadé, y tuvimos que cambiarlo.
Pero ya vuelve a funcionar… gracias a Dios.
El aire acondicionado tampoco funcionaba
Y eso en cualquier otro lado de España no es tan grave, pero es que yo vivo en MADRID, y allí en verano hace un calor seco tan pesado que incluso nos ponemos hasta malos de la garganta, por lo seca que se nos queda. ¿Cómo nos dimos cuenta? Muy sencillo: se acercó el primer verano tras tener el coche y accionamos el aire acondicionado.
Las luces encendieron, todo empezó normal… pero nos dimos cuenta de que no solo no echaba aire frío, sino de que encima salía un humillo extraño que no tenía que salir. Miré a mi esposo con rabia y le dije: “como sea algo más del coche que no funciona, te juro por Dios que voy a denunciar a estos malnacidos del demonio”, porque ya no era ni medio normal, de verdad. ¡Era nuevo (o semi nuevo), ¿cómo podía darnos tantos malditos problemas si solo hacía 8 meses que lo habíamos comprado? Estaba tan furiosa…
Pues, ¡sorpresa! Fuimos al taller y sí, era un problema del descompresor de aire del del aire acondicionado, que al parecer llevaba MUCHO tiempo sin funcionar. Y una sorpresa aún mayor era que arreglar esto nos iba a costar 800€.
Hable con los del concesionario y se lavaron las manos
Hoy en día hay una cantidad tan grande de estafas en la venta de coches que no sé cómo nosotros caímos en una. Bueno, sí lo sé: porque nos confiamos y no investigamos lo suficiente, así que mal por nosotros, sin duda.
Las estafas hoy están en todas partes, invisibles y ocultas, pero cuando se revelan, te das cuenta de que si no te ha tocado a ti ha sido de puro milagro. Como el caso de esas típicas páginas de comprar cosas súper baratas que te salen por todas partes hoy. Entras, te emocionas al ver que algo que normalmente te costaría 30€ te cuesta 3€, y claro, como tenemos tan poco dinero hoy día, te picas y lo compras. Y no solo una cosa, porque ya que estás vas a aprovechar para comprar más de una, porque está muy barato.
La cosa es que, una compra que en cualquier tienda te habría costado cerca de 100€, te las vas a llevar a casa por 20€… pero eso casi nunca es así. La estafa consiste en comprar algo muy barato que, en realidad, a ellos les ha costado todavía MUCHO más barato. Y te va a llegar o de muy malas condiciones… o no te va a llegar, directamente. ¿No has visto la mala calidad de las cosas de temu? Pues a esas cosas me refiero.
Los estafadores se han acostumbrado a que nosotros tenemos una necesidad real de comprar cosas, porque las necesitamos (o porque directamente nos gustan mucho). Y saben que tenemos poco dinero, así que saben que, cuanto más barato podemos conseguirlo, mejor para nosotros, y es ahí donde está la trampa.
Porque si mi marido y yo hubiesemos pensado en estas cosas al ir a comprar el coche, habríamos pensado que un coche nuevo de estas carácterísticas suele costar 30.000€, y que uno de segunda mano no nos lo van a dejar por 10.000€… a no ser que esté medio echo polvo. Porque si pueden sacarle 20.000€, lo van a hacer. ¿Por qué si no van a venderlo tan barato, si realmente no sacan nada de provecho de todo eso?
El concesionario no nos dio ninguna solución
A pesar de que tenía dos años de garantía con el coche, el concesionario se las arregló para ponerme excusas con todas y cada una de las cosas que les dije que no funcionaba:
-El motor era por desgaste, y el desgaste no entra en la garantía, aunque el desgaste no fuera cosa mía porque era de segunda mano. Eso quería decir que, como el ANTERIOR dueño lo había jodido y yo lo había comprado ya jodido, era el anterior dueño quien tendría que haberlo arreglado. Entocnes, no es competencia de ellos, y no pueden meterlo por la ganrantía.
-Con el aire acondicionado directamente me dijeron que ese tipo de arreglos no entraban en la garantía, porque no es algo funcional y operativo del vehículo, sino de comodidad. Entonces, si algo que no perjudica al coche y a su funcionamiento se estropea, tengo que arreglarlo yo porque ese tipo de “estéticas” no entran en garantía. Y así me quedé todo el verano, muerta de calor y cogiendo el coche de un lado para otro con un bochorno de la hostia.
-Y, por úlimo, la batería: a pesar de que le expliqué al hombre que me había vendido el coche con la batería al mínimo (es decir, tendría 5 o 6 años, y su vida útil estaba muerta), él me dijo que ese no era su problema, que ellos habían corroborado que el coche estaba en pleno funcionamiento y me lo habían vendido con la garantía de que funcionaba bien. Que una pieza estuviese a punto de morir no era problema suyo y, por supuesto y de nuevo, al ser por desgaste, me lo comía yo con papas y tenía que pagar yo todo el pastizar que conllevaba esos arreglos.
Vamos, que ME LAVO LAS MANOS y el problema es tuyo, así que te buscas las papas para arreglarlo y a mí no me cuentes milongas. Fue lo que me dijo con pocas palabras, grosso modo, y al final me lo tuve que costear todo yo con mi marido.
Por favor, no te aproveches de los demás
Sé que el dinero es MUY goloso, y que todos queremos coger un buen piquito de forma rápida. La vida está muy cara, y poder llegar a fin de mes con el salario mínimo que nos da el Gobierno es prácticamente imposible (incluso a veces el prácticamente llega a sobrar un poco). La cuestión es que la vida está muy cara, que no tenemos suficiente dinero como para poder sobrevivir en este mundo y que, muchos, piensan que la única forma de sacar un dinero extra es estafar.
A ellos no les perjudica, por supuesto que no, porque ellos son los beneficiados de las estafas: nos engañan, se quedan con nuestro dinero y se van tan panchos con un bien pastizal en su bolsillo, y con suerte nadie los va a denunciar ni la policía va a llamar a su puerta. Es un negocio redondo para ellos donde, sin dar un palo al agua, se llevan un dinerito extra.
Pero ¿y que hay de las personas a las que estafan? Esos pobres que tampoco llegan a fin de mes y que compran un coche, una casa, una mascota, un arreglo dental… y consiguen algo malo, o directamente nada? Incluso cosas perjudiciales para la salud, como en el caso de i-dental. ¿Qué para con todas estas personas que han confiado en ese estafador y que han perdido dinero, ya sea poco o mucho? La cantidad es lo de menos, lo que importa es que han confiado en esa persona, esa persona los ha manipulado y les ha hecho perder dinero.
Sé que la vida está mal, pero nada justifica que nos aprovechemos de otras personas para nosotros tener que esforzarnos menos o para conseguir un beneficio rápido. Estas personas están igual de jodidos que los estafadores, y ojalá algún día alguno de estos especímenes lean este artículo y que se les remueva un poco la conciencia. Porque las personas a las que estafan son completamente desconocidas para ellos, así que no les toca de cerca, realmente. Pero ¿y si esa persona que estafase fuese su madre, su hijo, su hermano o su pareja?
Creo yo que lo mejor para erradicar este tipo de comportamientos es ponerte en la piel de los demás. A mí y a mi esposo nos tangaron 10.000€ (que se convirtieron en casi 15.000, con arreglos), por un coche que estaba cayéndose a pedazos. ¿Te imaginas lo que habría sentido ese hombre si su hija hubiese ido a hablar con el contando nuestra misma situación?
Es hora de crear conciencia…

